- Aprovecha la luz natural, es la mejor iluminación.
- Utiliza bombillas de bajo consumo. Aunque son más caras, duran más y consumen mucha menos energía.
- Una bombilla potente es más eficaz que dos más pequeñas. Por ejemplo, una bombilla incandescente tradicional de 100W emite la misma cantidad de luz que dos de 60W y el consumo es menor.
- Reduce el número de bombillas encendidas en las lámparas que tienen varias.
- No dejes la luz encendida en habitaciones o zonas desocupadas. Apágala cuando no la necesites, incluso los tubos y bombillas fluorescentes, pues el mito de que al encenderlas consumen mucho es falso.
- Elige colores claros para pintar la casa, la iluminación será más eficaz.
- Mantén limpias las fuentes de luz.
- Si es posible, en las zonas de paso instala detectores de presencia. Evitarás que quede la luz encendida sin necesidad, además de ser más cómodo.
- Los reguladores de intensidad también son útiles para ahorrar energía, al tiempo que permiten crear ambientes más íntimos y relajados.
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- A la hora de comprarlos procura que sean modelos eficientes, de bajo consumo de energía. Preferiblemente de categoría A, lo que podrás comprobar en la etiqueta de eficiencia energética.
- Opta por cocina y horno a gas, si es posible. Puedes ahorrar más de un 70% del consumo respecto a una cocina y un horno eléctricos.
- No guardes alimentos calientes en la nevera o el congelador. Abre la puerta el tiempo estrictamente necesario.
- Procura que no se forme escarcha en el congelador, el funcionamiento será más eficiente y ahorrarás espacio.
- Deja al menos 5 cms. entre la parte trasera de la nevera y la pared para facilitar la ventilación. Mantén limpio el serpentín posterior.
- Comprueba su temperatura: cada grado centígrado más frío de lo necesario aumenta el consumo un 5%. La nevera debe estar entre 3 y 5 oC y el congelador no a menos de -15 oC.
- Procura no utilizar la lavadora ni el lavavajillas hasta que estén a plena carga. Si no puedes esperar utiliza programas económicos.
- Evita utilizar programas de agua muy caliente. Un programa de lavado a 90 oC consume cuatro veces más energía que uno a 40 oC. Si es posible, lava en frío.
- Mejor tender la colada que usar la secadora. El sol y el aire son gratis y ecológicos. Si de todas formas la utilizas, procura que tenga una libre circulación de aire y mantén limpios los filtros.
- No exijas inmediatamente mucho calor o frío a la calefacción o al aire acondicionado. No calentarán o enfriarán la habitación más rápido, simplemente gastarán más energía.
- Cuando planches, puedes desenchufar la plancha antes de terminar y planchar las últimas prendas con el calor residual, deja las más pequeñas para el final. Evita usar la plancha para una sola prenda.
- Elimina en la medida de lo posible el "consumo fantasma". Procura no dejar aparatos en modo de espera o "stand by". Si tienes varios aparatos juntos conéctalos todos a una regleta con interruptor y apágala cuando no los utilices.
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