España tiene biomasa suficiente para abastecer su demanda energética durante 28 días

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España es autosuficiente gracias a la biomasa durante 28 días este año, un dato que sitúa a nuestro país en el puesto 23 del ranking europeo (junto con Bélgica), lejos de Suecia, con 132 días.

El presidente de la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa, AVEBIOM, Javier Díaz, valora que ser autosuficiente durante 28 días supone también ser “un país independiente energéticamente durante casi un mes, por ser una fuente de energía renovable y propia, que no depende de la importación de petróleo o gas”

Además, España cuenta con un gran potencial de recursos infrautilizados. En la actualidad, solo con lo que se quema y no se aprovecha en rastrojos (podas de olivo y de frutal o sarmientos) e incendios forestales en verano (matorrales) se podría rebajar el consumo de combustibles fósiles y reducir la dependencia energética.

Si se aprovecharan estos recursos, el Día de la Bioenergía en España se adelantaría al 25 de noviembre, como en Francia y muy cerca de la media europea (el Día de la Bioenergía en Europa en 2017 ha sido el 21 noviembre). En España la biomasa se usa mayoritariamente en calefacción residencial y en las industrias; y en menor medida, para la generación de electricidad y biocarburantes.

Recursos no utilizados

Según el proyecto Enerbiocrub y datos del MAPAMA, sería posible utilizar cada año casi 516.000 toneladas equivalentes de petróleo (TEPs) de biomasa proveniente de matorrales gestionados sosteniblemente, equiparables a 1,2 millones de toneladas de base seca.

Además, se podría disponer de 625.600 TEPs de podas de olivo (equivalentes a 1,46 millones de toneladas en base seca anuales), 290.200 TEPs (equivalentes a 675.000 toneladas en base seca anuales) de sarmientos para uso energético, según los datos de los proyectos Biomasud Plus.

Fuentes como los proyectos EuroPruning y S2Biom señalan que la poda de frutal (dulce, seco y cítricos) puede sumar hasta 500.000 TEPs (equivalentes a 1,3 millones de toneladas en base seca). Estas cantidades, que cada año se pueden generar en España, podrían utilizarse para fines energéticos y así evitar las emisiones perjudiciales para la calidad del aire provocadas por su quema incontrolada.