La gran mayoría de los españoles reduce el consumo energético para conseguir mayores ahorros

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El 83,8% de los consumidores españoles intenta reducir al máximo el consumo energético para conseguir ahorrar en su factura eléctrica, según se desprende del ‘IV Estudio de Comparación Online hacia el Ahorro Inteligente‘, realizado por el comparador Rastreator.com

Este estudio evidencia la preocupación creciente del consumidor español por el encarecimiento y continua subida de los precios de la factura eléctrica, en unos servicios de primera necesidad que en estos momentos pueden representar hasta el 5% de un salario medio. La percepción de esa realidad ha llevado a que muchos de los hogares españoles hayan adoptado medidas de ahorro para controlar y reducir, en la medida de lo posible, ese gasto.

Los números evidencian que el recibo de la luz de un consumidor español medio se ha encarecido en un 12%, mientras que el incremento en la factura del gas llega a un 4,5%, también desde enero de 2017 y de acuerdo con los datos aportados por el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital. En línea con las previsiones realizadas por el propio ministro Nadal, que vaticinaba un encarecimiento del 10% del recibo de la luz en el último año, el gasto medio de un consumidor representa una subida que va de los 759 euros de 2016 a los 835 euros anuales de este 2017. No obstante, en diciembre el incremento experimentado en los gastos se ha vuelto a disparar, por lo que el año se cerró con un saldo más caro de lo que se preveía.

Los constantes incrementos de los últimos años han concienciado al consumidor de que España es uno de los más caros de Europa. El porcentaje de los que así opinan se eleva al 88,5% de los consultados, según revela el Estudio de Rastreator.com, una actitud compartida por los que ven como el precio de la luz y el gas ha subido -desde el año 2007 y hasta ahora- el doble en nuestro país que en Europa, lo que convierte España en uno de los estados que más paga de todo el continente, algo que ratifica Eurostat.

Adoptar medidas de ahorro para controlar y reducir, en la medida de lo posible, ese importante gasto es un gesto recurrente para muchos consumidores, que se traduce en una revisión más detallada de los términos de los contratos y, en consecuencia, el cambio a otra modalidad más adecuada a su perfil. De entrada, el saldo arroja que el 40,6% de los usuarios ha contratado otro tipo de tarifa, el 31,8% ha cambiado de compañía suministradora de electricidad y un 31,1% ha reducido la potencia contratada. A eso se suma que un 38% de los hogares concentra los consumos en las denominadas ‘horas valle’ cuando las tarifas son más económicas.

Medidas de eficiencia energética

El estudio también contempla un uso más extendido de las baterías de medidas de eficiencia energética, destacando un porcentaje muy elevado de consumidores -el 76,6% en total- que asegura utilizar electrodomésticos más eficientes o de menor consumo, mientras que el 73,3% apuesta por la tecnología LED en iluminación y un 65,3% ha invertido en un buen aislamiento de la vivienda.

Pero hay consumidores que son capaces de llegar a medidas más extremas, ya que casi un tercio de los encuestados confiesa pasar frío en invierno para ahorrar en calefacción. Esta situación se vuelve particularmente complicada en el segmento de población más joven -de entre 18 a 24 años-, donde el porcentaje llega a situarse en el 44,3%.

Convencido de que los consumidores han cambiado en los últimos años sus hábitos de consumo para alcanzar un mayor ahorro energético, Fernando Summers, CEO de Rastreator.com, aconseja que “entre todas las medidas posibles, se hace fundamental estudiar bien y conocer nuestro consumo idóneo para poder valorar todas las opciones que ofrece el mercado”. Buena prueba de ellos es que “el 32,7% de los consumidores reconoce que nunca ha cambiado de proveedor energético por pereza”, apunta Summers, para quien “herramientas como las plataformas de comparación de precios son imprescindibles para facilitar la labor informativa a los usuarios”.