Cantabria acoge ensayo de eólica marina

0
4

El Instituto de Hidráulica (IH) de Cantabria ha acogido este jueves el primer ensayo de prototipo que permitirá crear plataformas flotantes de energía eólica.

La plataforma va eólica a estar colocada hacia 60 metros de profundidad, anclada con cadenas, en concreto con las de la empresa socia del proyecto Vicenay, que está diseñando el sistema de fondeo.

Nautilus Floating Solutions, un consorcio que integra cinco empresas industriales y tecnológicas, ha realizado hoy en Cantabria un ensayo del primer prototipo español de una plataforma eólica flotante en aguas profundas, un desarrollo cuya producción de unidades comerciales podría comenzar en 2016.

Este ensayo del primer prototipo de energía eólica marina en aguas profundas se ha realizado en el Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria, en el Parque Científico y Tecnológico de Santander.

El presidente del Consorcio Nautilus, Javier García Tejedor, ha presentado el proyecto ante los miembros de las empresas que lo forman, Astilleros Murueta, Tecnalia, Tamoin, Velatia y Vicinay Marine Innovación, que posteriormente han asistido a los ensayos de la plataforma flotante en el canal.

El director del Área de Energía Marinas de Tecnalia, José Luis Villeta, ha dicho que el objetivo del proyecto es aprovechar el recurso eólico a grandes profundidades, donde no se pueden instalar aerogeneradores cimentados en el fondo marino porque se encuentra muy alejado de la superficie.

“El problema de colocar un aerogenerador en el mar es que si tenemos mucha profundidad, como ocurre en la costa española y cantábrica, necesitamos de estructuras flotantes”, ha abundado García Tejedor.

Por eso, las cinco empresas que integran el consorcio Nautilus Floating Solutions trabajan para construir esa plataforma para los aerogeneradores en fondos marinos.

El director del Nautilus ha asegurado que una plataforma de este tipo puede llegar a medir cerca de cuarenta metros, y por ello, antes de construirla, es necesario pasar por un proceso de diseño y esta mañana es cuando se ha producido el primer ensayo.

Hoy, en la prueba, en un tanque de tamaño cúbico se ha sometido a una maqueta del molino eólico marino a un oleaje, viento y corrientes a escala 1’35, es decir, que se debe multiplicar el tamaño de la ola artificial por 35.

Se estima que para generar energía y ser rentable una vez este instalado el prototipo real en el mar, se necesitarían vientos de 7 metros por segundo.

Nautilus Floating Solutions llevan en este proyecto dos años y, tras validar el diseño, podrán construir un prototipo real que se podría llevar a la práctica hacia 2016, y comercializar a nivel nacional e internacional en 2018.

“El tema de la eólica flotante se está empezando a desarrollar a nivel mundial, no somos los únicos en impulsar esto, pero España no quiere perder la carrera y queremos llevar la iniciativa en el mercado”, ha indicado García Tejedor.

El proyecto Nautilus supone unos costes muy elevados, que van a ir disminuyendo conforme se perfeccione el prototipo y avance la tecnología, hasta ser “altamente competitivo”.

Actualmente la construcción de la plataforma cuesta unos 8 millones de euros, pero cuando finalicen e instauren el producto, se estima que se generarán cerca de 180.000 millones en el año 2020 para Europa. También aumentará el número de empleo directos.

Cada aerogenerador colocado en el mar va a estar en el rango de los 5 megavatios y aportaría energía a unas 1.000-2.000 viviendas, porque las condiciones del viento en el mar son mejores al no tener obstáculos.

Está previsto que el primer prototipo real se instale en un parque tecnológico del País Vasco, que es a donde pertenecen las empresas del consorcio.

Fuente: evwind