El 25 de junio, en la localidad holandesa de Rozenburg, se ha puesto en funcionamiento en una situación real la primera caldera doméstica a base de hidrógeno del mundo. Desarrollada por el centro de competencia de Investigación y Desarrollo (I&D) de BDR Thermea Group, grupo al que pertenece la marca Baxi, esta innovadora caldera utiliza hidrógeno puro que ha sido producido por energía eólica o solar sin liberar CO2.
Como explica el fabricante, se trata de la primera vez en la que se ha aplicado en una situación de vida real el uso de hidrógeno puro para alimentar una caldera de condensación de alta eficiencia para calentar el sistema de calefacción central de un edificio residencial. Después del primer piloto en los Países Bajos, que se está llevando a cabo la filial holandesa del Grupo, se está realizando una prueba de campo a mayor escala en el Reino Unido, con el objetivo de explorar nuevas oportunidades para proyectos en otros países europeos como parte del desarrollo más amplio y paneuropeo de esta tecnología. En los próximos dos años se espera la instalación de más de 400 calderas de hidrógeno.
Descarbonización de la calefacción
Jordi Mestres, CEO de BDR Thermea y Baxi en España y Portugal, valora muy positivamente este avance y confirma que «el desarrollo de una caldera de hidrógeno es parte de las soluciones de BDR Thermea Group para la descarbonización de la calefacción. Actualmente ya ofrecemos una gama de tecnologías, como calderas de gas de alta eficiencia, bombas de calor, y ahora también calderas de hidrógeno y pilas de combustible (fuel-cell), pero el hidrógeno producido de manera sostenible es un importante portador de energía potencialmente muy interesante para el futuro».
Según Mestres, «la energía de gas (hidrógeno) es una tecnología inevitable y necesaria si queremos almacenar energía generada de manera sostenible durante un período de tiempo más largo, ya que la energía eólica y solar abundante no siempre está disponible de inmediato en los momentos de mayor necesidad, como en el invierno. Con la nueva caldera de hidrógeno, junto con nuestros dispositivos de pilas de combustible, estamos firmemente comprometidos a contribuir que el entorno sea más sostenible».
Explorando más pilotos
El principio de funcionamiento de la caldera de hidrógeno es el mismo que el de una caldera que funciona con gas natural, señala Peter Snel, director de tecnología de BDR Thermea Group. «En el futuro, podremos intercambiar calderas de gas convencionales por calderas de hidrógeno de forma similar, siempre que el suministro de hidrógeno esté disponible a través de las tuberías de gas natural». Por eso, «la cooperación con los operadores de red es de crucial importancia para BDR Thermea Group», explica el técnico, quien señala la prueba de campo que se realiza en Reino Unido e invita a otros operadores de redes y propietarios de edificios en Europa a colaborar también en pruebas similares. «De esta manera, se acelerará el desarrollo de un suministro de calor libre de CO2 y, consecuentemente, impulsará la producción de hidrógeno sostenible y verde utilizando energía eólica y solar», concluye Snel.
El proyecto holandés en Rozenburg es una iniciativa conjunta con el operador de red Stedin, el municipio de Rotterdam y la cooperativa de vivienda Ressort Wonen. Está previsto que la caldera de hidrógeno se instale en una sala de calderas junto con una caldera de gas natural convencional existente que garantizará que los residentes tengan suficiente calor y agua caliente en todo momento. Stedin está utilizando una tubería regular existente para suministrar hidrógeno, lo que demuestra que la red de gas existente es adecuada para transportar hidrógeno. En este proyecto, Stedin y sus socios están considerando la totalidad de la cadena del futuro: la producción, distribución y conversión de hidrógeno, con el objetivo final de proporcionar confort con cero carbono.