Empresas que utilizan cogeneración denuncian el “atropello” de la refoma eléctrica

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Una treintena de empresarios castellanos y leoneses se reunieron ayer con representantes de la Asociación Española de Cogeneración (Acogen) y denunciaron la “debacle” y el “total atropello normativo contra la actividad de sus industrias” que supone la reforma eléctrica, una medida que en su opinión “hará desaparecer la cogeneración con graves consecuencias para la industria asociada”.

“La cogeneración es la única herramienta que tiene la industria para paliar los altísimos precios que se pagan en España por la electricidad. En Castilla y León hay 76.000 empleos industriales en sectores que cogeneran, de los que depende el 38 por ciento del PIB industrial de la zona y, solo en operación y mantenimiento de la cogeneración hay unos 500 empleos directos más”, apuntan desde Acogen.

La autonomía tiene 544MW de potencia instalada de cogeneración, que han supuesto en su momento inversiones empresariales por más de 540 millones de euros, realizadas por industrias castellanas y leonesas para ser más competitivas y más eficientes energéticamente.

Sampol, Europac, Helios, Ceranor, Montefibre, Cerámica Villacé, Cerámica Saza, Esteve Santiago, Neoelectra, Apaychacana, Globeenergy, Energyworks, Enercrisa, Surolait, Mantequerías Arias, Grupo Lozan y Oblanca fueron algunas de las empresas que participaron en el encuentro.

En Castilla y León, una parte de la industria ha invertido en cogeneración para ser más competitiva. Para la organización, las plantas de cogeneración son un pilar de competitividad para las empresas que fabrican con esta energía eficiente productos cotidianos y forman parte de sectores básicos de la economía real como alimentación, papel, química, refino, textil, cerámica… y que exportan a todo el mundo. En sus procesos productivos necesitan calor o vapor, son empresas intensivas energéticamente y la cogeneración es su herramienta de competitividad.

“La reforma energética está perjudicando muy seriamente a estas empresas que piden al Gobierno que impulse una política industrial que recupere la contribución de la industria al empleo, al bienestar, a la actividad económica real y sostenible”, apuntan.

Fuente: el economista