El tornillo de Arquímides como fuente de energía eléctrica

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Una joven empresa gijonesa, pionera en la microgeneración de electricidad aplica las ideas hidráulicas de Arquímedes para generar energía limpia y constante entregando potencias que oscilan entre 50 y los 200 kilovatios informado así por el grupo de investigadores que desarrollan este importante trabajo en la universidad de Oviedo.

Se trata del tornillo de Arquímedes, que fue concebido para elevar el agua pero que, aplicando ingeniería inversa, se ha demostrado como una eficaz turbina para la generación de energía eléctrica en pequeños saltos de agua, utilizable, por ejemplo, para abastecer los puntos de recarga para coches eléctricos. Bastaría con colocar el tornillo sin fin con forma helicoidal en un torrente de agua para que la fuerza del caudal al caer haga rodar el tornillo, transformando este movimiento en energía eléctrica.

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En cuanto a la empresa gijonesa “Sinfin”, “spin off”  se sabe que nació del grupo de investigación de Ingeniería de la Construcción de la Universidad de Oviedo, dirigido por Juan José del Coz, en el que han ido integrándose alumnos y socios tractores para dar forma a un singular proyecto que estos días se muestra, en forma de banco de pruebas, en la Semana de la Ciencia en el Jardín Botánico.

“Podemos generar energía completamente limpia y constante entregando potencias que oscilan entre los 50 y los 200 kilovatios”, explica el profesor José Luis Suárez Sierra, quien participa en esta investigación,  y suma además que con uno sólo de estos tornillos bien optimizados se podría cubrir la demanda energética eléctrica de tres viviendas”.

“Sinfin” está a punto de poner en marcha en Torrelavega (Cantabria) una estación de servicio de base hidráulica para la recarga de las baterías de los vehículos eléctricos. En la práctica se trata de una “electrolinera” en la que los coches pueden enchufarse. La energía procede de estas turbinas de microgeneración, que funcionan de manera óptima en saltos de agua de un máximo de cinco metros de altura.

Suárez  destaca “Ya tenemos en marcha un proyecto en Cataluña y estamos recibiendo consultas de países como Chile, Colombia o Perú que están interesados en esta técnica”, resaltando el ingenioy  la sencillez constructiva que conlleva esta investigación, la limpieza en la generación y el hecho de “no ser tan dependientes de los recursos como ocurre en la energía solar o la eólica; el agua siempre está ahí en regiones como la nuestra”.