El Ministerio para la Transición Ecológica destina 316 millones a proyectos renovables

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Con la finalidad de alcanzar los objetivos fijados por España de duplicar el consumo de energías renovables en 2030, y alcanzar un sistema energético basado en energías limpias a mediados de siglo, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) inyectará al sector de las renovables en los próximos meses 316 millones de euros destinados a impulsar proyectos innovadores que favorezcan la integración de energías renovables en los sistemas de generación de energía eléctrica o térmica.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado a primeros de agosto las bases reguladoras de las dos primeras líneas de acción, dotadas con un presupuesto de 246 millones de euros, y que abarca las ayudas a proyectos renovables a través de convocatorias en régimen de concurrencia competitiva. Además, el Ejecutivo contempla convocatorias específicas para la promoción de proyectos en las Islas Baleares, con un presupuesto de 20 millones, y Canarias, que asumirá otra partida de 54 millones. Cabe recordar que el Gobierno, con la finalidad de eliminar barreras que lastren el desarrollo e integración de las renovables en ambos archipiélagos, ya ha destinado 140 millones para impulsar estas tecnologías.

Todas estas actuaciones se alinean con las prioridades de la Unión Europea para reactivar la económica y favorecer la generación de empleo tanto en el sector de las renovables, que en España está demostrando ser puntero, como en segmentos asociados, como es el caso de la construcción o instalaciones eléctricas. De igual modo, la mayor presencia de energías limpias en el sistema tendrá un efecto directo en la economía y la industria española, que se beneficiará de los ahorros asociados a las renovables, convertida en la fuente de generación más económica en estos momentos.

Dos tipologías de ayudas

Las ayudas, coordinadas por el IDAE y cofinanciadas con fondos Feder, se otorgarán en régimen de concurrencia competitiva a través de convocatorias y podrán ser reforzadas con fondos adicionales ligados a la recuperación económica. Además, se han establecido dos tipos de ayudas. Una de ellas destinadas a proyectos de producción de energía térmica con fuentes renovables, incluyendo instalaciones de producción de gases renovables, como es el caso de bombas de calor o sistemas de energía solar de concentración para aportar calor a procesos industriales, que conswiguen reducir las emisiones y mejorar la competitividad de los sectores.

La otra línea abarca proyectos de generación eléctrica con fuentes renovables, entre ellos proyectos eólicos o fotovoltaicos con almacenamiento o para autoconsumo.

En base a ambos referentes, se podrán lanzar diversas convocatorias en función del territorio y tipología de tecnología, abarcando personas físicas o jurídicas, públicas o privadas, que vayan a realizar un proyecto bajo esos condicionantes. Las subvenciones beneficiarán también a comunidades de bienes, comunidades de propietarios, agrupaciones de comunidades de propietarios y otras agrupaciones que puedan llevar a cabo la actuación de la ayuda.

Obtener una de estas subvenciones a fondo perdido, los solicitantes habrán de cumplir con los criterios fijados en las bases reguladoras de los proyectos, que serán posteriormente detallados en cada una de las convocatorias que se realicen. Con carácter general, se podrá tener en cuenta el criterio económico y la viabilidad administrativa del proyecto.

La transición justa: criterio determinante

Asimismo, y para favorecer a aquellos territorios afectados directamente por el cambio de modelo energético en concreto, por cierres de minas o centrales térmicas no renovables, las dos órdenes ministeriales contemplan que la Transición Justa sea uno de los criterios determinantes para la concesión de la ayuda; es decir, se establece como posible criterio de ponderación la localización del proyecto en una zona donde estén activos procesos de Transición Justa, aunque la Comisión de Evaluación podrá tener en cuenta, sí así se establece en la convocatoria, otras externalidades asociadas al proyecto, entre ellas, las iniciativas que actúan contra la pobreza energética o que favorezcan la cohesión económica y social del territorio mediante la generación de empleo, el desarrollo rural o la lucha contra la despoblación.

Asimismo, destacarán actuaciones que activen el desarrollo industrial y empresarial en sectores productivos o áreas geográficas determinadas para dar respuesta a retos concretos que se plantean en las distintas regiones de España establecidas según el conocimiento de los técnicos de las agencias y direcciones generales de energía de cada Comunidad Autónoma.

Adicionalmente, se podrá evaluar el carácter innovador del proyecto o el tipo de uso final que se dé a la energía que genere, así como la integración de distintas fuentes de energía renovable mediante hibridación o la agrupación de distintos consumidores para optimizar la gestión de demanda. También se valora positivamente que las propuestas apoyen las comunidades de energías renovables, mecanismos de participación ciudadana, comunidades energéticas locales y ESEs.

Las bases reguladoras permiten establecer convocatorias con cargo al programa hasta el 31 de diciembre de 2021, salvo que se haya dispuesto de toda la partida presupuestaria que, por otro lado, podrá ser ampliada con fondos comunitarios destinados a la recuperación económica de la UE.