La ciudad contiene un 40% la factura eléctrica a pesar de la escalada del precio

0
5

Nadie escapa a la subida del kilovatio-hora. La factura de la luz se ha convertido en una de las más temidas por los consumidores, tanto  para los particulares, como para las empresas (grandes y pequeñas), así como para las administraciones.  De hecho se calcula que el aumento del precio de la energía eléctrica, junto con la subida de algunos impuestos, ha supuesto que el coste del kilovatio se haya encarecido en torno a un 48% entre 2009 y 2013. En este último año, la tarifa de la luz se incrementó un 4%.

Todos miran cómo ahorrar, incluida la administración pública más cercana como es el Ayuntamiento de la capital, que gastó en energía eléctrica en 2013 un total de 5,8 millones de euros, al pagar el coste del alumbrado público y de los edificios municipales.

Desde el área de Ingeniería Industrial y de Vías Públicas calculan que, a pesar de que se paga más que en 2009, cuando la factura estaba en 4,5 millones de euros, sin embargo las medidas implementadas han generado un ahorro relativo del 40% en los últimos cinco años, ya que la ciudad no ha dejado de crecer con nuevas infraestructuras que necesitan energía eléctrica.

De esta manera, se calcula que la factura eléctrica debería suponerle hoy en día al Ayuntamiento un 70% más que en 2009, sin embargo no ha llegado a superar el 30%. Los técnicos calculan que entre la superficie nueva que se ha iluminado y la subida del precio de la luz, en la capital se podría estar pagando 6,6 millones de euros en 2013 y se ha logrado rebajar ese coste hasta los 5,8 millones (800.000 euros de ahorro).

El concejal responsable de la Gerencia de Fomento y vicealcalde, Ángel Ibáñez, especifica que en el periodo 2009-2013 el número de instalaciones que demanda energía eléctrica ha crecido en un 20%. Así por ejemplo, destaca que se han recibido nuevas urbanizaciones y viales como el bulevar ferroviario, Villalonquéjar IV, avenida Valentín Niño, así como sectores en Fuentecillas y en Villímar. A estas hay que sumar dotaciones nuevas como el Centro Cívico de Gamonal, las guarderías Los Gigantillos y Pequeño Cid, el colegio público Sierra de Atapuerca, así como el de Fuentecillas, el polideportivo Esther San Miguel y los centros culturales de Castañares o Villafría, entre otros. Este conjunto de infraestructuras a las que se ha abastecido de energía eléctrica, cada año más cara, hubieran supuesto una factura un 70% más alta, pero el aumento neto ha sido del 30% gracias a la implantación de una política de ahorro basada en la racionalización de los horarios y las prestaciones municipales, así como la adecuación de las instalaciones y sus equipos, primando la eficiencia energética.

Ibáñez asegura que sólo en alumbrado público se ha conseguido contener el gasto en 400.000 euros. «Hemos pasado de facturar unos dos millones de euros en 2009, a un total de 2,6 en 2013, cuando por la subida de la electricidad debiéramos haber consumido tres millones de euros», asegura.

El área de Ingeniería Industrial y Vías Públicas ha abordado el ahorro a través de dos líneas de trabajo. Por un lado, la reducción de los niveles lumínicos tratando de garantizar unas prestaciones adecuadas y, por otro, la reorganización de horarios.

En la primera de las iniciativas, en la reducción de los niveles lumínicos ha habido zonas de la ciudad donde el margen de maniobra era amplio, mientras que en otras no tanto. Así, por ejemplo, entre los primeros destaca la avenida Valentín Niño y Príncipes de Asturias. En el polígono de Villalonquéjar se ha actuado sobre todo en la zona de ampliación donde la actividad es inexistente. La calle Valle de Losa directamente se apagó por completo.

En cuanto a los barrios o zonas afectadas, desde el Ayuntamiento señalan que se ha actuado en toda la ciudad de manera uniforme, en función de las posibilidades de cada lugar. Destacan que igual que en Villalonquéjar se actuó en el polígono de Gamonal. En zonas residenciales se tomaron medidas tanto en Reyes Católicos y Cellophane  como en San Pedro y San Felices y Casa la Vega. Las zonas ajardinadas del parque de la Isla y del Parral también han visto reducidas las intensidades lumínicas. El Ayuntamiento ha actuado también en los barrios periféricos como Villímar, Castañares o Villagonzalo Arenas, entre otros.

Este 2014 proseguirán este tipo de medidas ya que la contención del gasto es la premisa del equipo de Gobierno, como aseguró el concejal de Hacienda, Salvador de Foronda, en una información publicada por este periódico el pasado 22 de marzo. Por ahora se descarta  todavía aumentar gastos de mantenimiento que permitan, por ejemplo, incrementar los tiempos de iluminación en calles y plazas.

Fuente: elcorreodeburgos