Las eléctricas fuerzan el trasvase de los clientes al mercado libre

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La persecución no cesa. El comercial de una eléctrica insiste al teléfono: “Tendrá un descuento del 10% en el término fijo de potencia eléctrica y en el de gas. Pero debe decidirlo ahora”. Son insistentes. Llaman constantemente. Pero lo que no aclaran es que si se sella el pacto, el cliente pasará al mercado libre y dejará de estar sujeto a la tarifa regulada, denominada ahora precio voluntario del pequeño consumidor (PVPC). Con esta presión el número de usuarios con contrato con comercializadoras en el libre mercado no deja crecer y sumaba a finales de febrero 9.890.286, según datos de la Comisión Nacional de los Mercado y la Competencia (CNMC).

Desde el organismo supervisor son conscientes de todo ello. “Se utilizan todo tipo de tretas para que el consumidor salga de la tarifa. Un porcentaje elevado de quienes están fuera de ella ni siquiera son conscientes de ello”, explican las mismas fuentes. Este portavoz justifica en parte esta estrategia en el hecho de que, una vez en el libre mercado, los problemas se tienen que dirimir en los tribunales, lo cual es más complejo para el usuario.

Los casos de intentar trasvasar al libre mercado pueden darse tanto por parte de una comercializadora que ofrece ventajas para que el cliente abandone la compañía (antes comercializadora de último recurso y ahora comercializadora de referencia) con la que tiene el servicio como por parte de una filial de libre mercado del mismo grupo que suministra el servicio regulado.

FACTURA DE JULIO Y todo ello se produce cuando el ministro de Industria, José Manuel Soria, anunció que los usuarios con tarifa regulada (más de 16 millones) recuperarán unos 300 millones en la factura de julio por pagar un precio del kilowatio (KW) durante el primer trimestre superior al que se ha registrado realmente en el mercado. Aunque en principio quienes están en el libre mercado no se beneficiarán de ello, todo depende del precio de referencia en su contrato.

En la CNMC afirman que si esta es la propia tarifa, como suele suceder, también las comercializadoras deberán devolver dinero. En todo caso se auguran problemas y quejas porque muchos expertos recuerdan que “el descuento que se ofrece se aplica sobre un precio que generalmente suele estar indexado a la tarifa regulada”.

Mientras, los comerciales siguen con sus tareas de ganar clientes para el mercado libre. Las compañías admiten en privado su interés por aumentar la cuota de clientes en el libre mercado, a través de contratas. “Cuando se produce una queja, la eléctrica afirma que desconocía los hechos”, aseguran en la CNMC. Si el precio a pagar es la tarifa regulada esta no puede modificarse. “Al potencial cliente se le presenta como tarifa regulada. Por eso hay tantos usuarios en el mercado libre”, advierten desde la CNMC.

Desde las organizaciones de consumidores alertan incluso de prácticas abusivas en el proceso de captar clientes. La más flagrante es cuando visitan un domicilio y solicitan la factura. Con esos datos a veces tramitan el cambio de compañía incluso prescindiendo del consentimiento del afectado. Las organizaciones de consumidores recomiendan pedir siempre que se les facilite la oferta por escrito antes de aceptar el contrato para que puedan estudiar detenidamente las condiciones y analizar si son las más favorables para sus necesidades. No obstante, si después de haber firmado el contrato constatan que no se ajusta a lo que esperaban, disponen de un plazo de siete días hábiles para cancelarlo sin tener que justificar su decisión y sin coste alguno, plazo que a partir del 13 de junio se incrementará a 14 días naturales. Las quejas de los servicios energéticos y de agua, aunque no fueron las más numerosas casi se duplicaron en 2013.

Fuente: elperiodicodearagon