Sol en una caja, innovación para las renovables

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La innovación y la tecnología se han apoderado de las múltiples opciones que se ofrecen dentro del mercado de las energías renovables. Tal es el caso, del nuevo diseño que almacena energía eléctrica en forma de calor en grandes tanques de silicio fundido.

Esta creación se desarrolla bajo el concepto del “sol en una caja” en donde la batería solar del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) es capaz de abastecer una ciudad. Una sola planta podría permitir que una ciudad de 100.000 viviendas se alimentara totalmente con energía renovable. Mezcla tecnológica y altas temperaturas para la batería solar de silicio.

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Los investigadores del (MIT) continúan trabajando en esta mezcla tecnológica de altas temperaturas para la batería solar de silicio para encontrar nuevas formas para el almacenamiento de la electricidad que pueden estabilizar la producción de fuentes de energía renovable no programables.

Su funcionalidad sería a través de un gran tanque de 10 metros de ancho, hecho de grafito, perfectamente aislado y con silicio líquido mantenido a una temperatura “fría” de casi 1.900 ° C. Una serie de tuberías, expuestas a elementos de calefacción, conectan esta estructura de almacenamiento a un segundo tanque llamado “caliente”.

Cuando el excedente de electricidad de la red entra en el sistema, se convierte en calor en las tuberías que conectan los dos depósitos mediante el efecto Joule. Al mismo tiempo, el silicio líquido es bombeado desde el tanque frío al caliente y en el camino absorbe la energía térmica calentándose hasta 2.400° C. Cuando la demanda de electricidad de la red vuelve a ser alta, el silicio -que a esas temperaturas es tan caliente que se vuelve brillante- es conducido a través de una especie de motor en el que las células solares utilizan su luz blanca para producir electricidad.

La idea aún no ha sido probada a escala, pero los investigadores están convencidos de que su diseño puede ser más barato que las baterías de iones de litio, y además también cuesta casi la mitad del coste del bombeo de las plantas hidroeléctricas (ahora la forma más barata de almacenamiento eléctrico a escala de red).