Un 8,2 por ciento de los madrileños no puede calentar su casa

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Una de las acepciones de lo que comúnmente se conoce como pobreza energética, aunque en su cálculo se pueden tener en cuenta más variables, es la de un hogar no puede mantener una temperatura adecuada durante los meses fríos. Esta situación suele estar provocada por motivos económicos, aunque también influyen las condiciones de la vivienda. En la Comunidad de Madrid las familias que tienen dificultades para calentar su casa son el 8,2 por ciento, según la última Encuesta de Condiciones de Vida del INE, de 2012. La anterior vez que se preguntó por esta cuestión fue en 2007, cuando, en la región, un 8 por ciento de los hogares estaba en esta situación. Aunque en Madrid con la crisis y la subida del precio de la luz este índice se ha mantenido más o menos estable, en el resto de España sí ha experimentado un rápido crecimiento, pasando del 13,6 en 2007 al 17,9 por ciento en 2012.

Madrid está entre las comunidades en las que menos afecta este problema. “La pobreza energética depende de que las familias tengan ingresos para pagar las facturas de la luz. Así que si la renta es mayor, es normal que la pobreza energética sea menor”, apunta Luis Jiménez, de la Asociación Sostenibilidad y Progreso de las Sociedades y antiguo director del desaparecido Observatorio de la Sostenibilidad. También puede influir que las temperaturas en Madrid, que no son las más frías de España, y la presencia de muchos edificios con calefacción central, en las que la familia paga este suministro en el recibo de la comunidad.

No obstante, no siempre son las comunidades más frías las que más acusan este problema. Al contrario, Murcia, con un 31,9 por ciento, y Andalucía, con un 31,2, son las primeras de la tabla. En estas comunidades, las viviendas suelen estar más preparadas para llevar el calor que el frío, además de tener menor renta per cápita. Las que menos pobreza energética sufren en invierno son Aragón, con un 5,2 por ciento, y País Vasco, con un 7,4 por ciento.

En Madrid capital este dato era del 2,9 por ciento en 2011, según la información que aportó el Gobierno municipal en la última Comisión de Medio Ambiente, causando extrañeza a la edil de IU Raquel López, quien planteó la cuestión, por ser tan bajo. Fuentes de la Área de Familia y Servicios Sociales señalan que los datos proceden del INE (aunque no se ofrecen al público en su página web) y se reflejan en las estadísticas municipales. Sin embargo, ya el año anterior, en 2010, las estadísticas del Ayuntamiento reflejaban que había 5,4 por ciento de familias que no podían calentar adecuadamente su vivienda.

Con la crisis, este problema afecta a más familias y la preocupación social ha llevado a que comunidades como Cataluña aprueben medidas para evitar que se pueda cortar la luz o el gas en invierto por impago de facturas. También hubo una propuesta en el Congreso de los Diputados, que fue rechazada por el PP.

En el otro extremo, el de las familias que no pueden mantener una temperatura adecuada en verano, que también se considera pobreza energética pero que despierta menos preocupación social, Madrid se encuentra por encima de la media nacional, con un 26,6 por ciento en 2012 frente al 24,8 de la media nacional. Los que más calor pasan son los murcianos, con un 42,8 por ciento, y los que menos los asturianos, con un 4,4 por ciento.

La Asociación de Ciencias Ambientales, que fue de los primeros organismos en introducir el concepto de ‘pobreza energética’ en España, realiza un cálculo para hallar este índice basado en la metodología usada en Reino Unido. Hace unos años se situaba en el 10 por ciento de la población, porcentaje que habrá crecido, según explica José Luis López, coordinador de proyectos de la asociación. En los próximos meses presentarán de nuevo este índice con datos más recientes, entre los que se encuentran, además de los hogares que no pueden aclimatar su vivienda, los de que presentan goteras y humedades, los retrasos en el pago de facturas o el porcentaje que gasta una familia para pagar la electricidad y el gas. El índice de pobreza energética que ellos calculan suelen ser inferior al de los hogares que no pueden calentar sus viviendas en invierno.

Fuente:madridiario