2020 pretende convertirse en el año de los vehículos eléctricos triplicando las matriculaciones

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Tras comprobar que las matriculaciones de vehículos eléctricos de todo tipo se situaron en 2019 en los 24.261 modelos, lo que arroja porcentajes del 56,3% más que el año anterior, el sector afronta este nuevo ejercicio con el reto de triplicar esas cifras actuales que, en su global, superaron las 24.000 unidades previstas por el Ministerio de Transición Ecológica.

De hecho, los datos que baraja la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (AEDIVE) y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (GANVAM), apuntan a que las matriculaciones eléctricas subieron un 2,1% en diciembre, hasta llegar a las 2.375 unidades.

Centrándonos en los turismos, es de destacar el elevado porcentaje de matriculaciones, que cerraron el año con aumentos del 63,4%, con un total de 10.047 unidades. Ese dato revela que, según explica el director general de Aedive, Arturo Pérez de Lucia, «las previsiones realizadas a principios de 2019 sobre los resultados finales anuales de matriculaciones de vehículos eléctricos puros han coincidido con el dato real». También destaca, como elemento que favorece el crecimiento, el incremento registrado en la oferta de modelos, que se incrementará con la llegada de una treintena más, junto con el rápido despliegue de infraestructuras de recarga rápida y ultrarrápida en itinerancia, y la reducción en Europa de 130 a 95 gr de CO2/km de los límites de emisiones medias de los fabricantes, «si bien queda pendiente», apunta Pérez de Lucia, que a nivel estatal se ponga en marcha «una reforma fiscal coherente con los objetivos del PNIEC y de un plan de ayudas coherente, ambicioso y coordinado con el resto de administraciones».

Llegar a las 65.000 unidades

Coincidiendo con estos planteamientos, la directora general de Ganvam, Ana Sánchez, apunta a que «se alcancen las 65.000 unidades en 2020», acompañado ese crecimiento por la aprobación y puesta en marcha de «un plan nacional claro y unívoco para el vehículo cero emisiones, máxime cuando para lograr el objetivo de que el mix de matriculaciones no sobrepase los 95 gramos será necesario impulsar las ventas de estos modelos, que a día de hoy todavía tienen una representación del 0,8%», sentenció.

Los datos ponen de manifiesto que es el canal de empresa el que mayor esfuerzo está realizando para incorporar estos modelos a sus flotas, de tal forma que si se apoya en mayor medida la movilidad cero emisiones dentro de la cultura corporativa es posible acelerar su implantación de cara a conseguir los objetivos de Transición Ecológica, que fijan para 2030 un total de cinco millones de eléctricos circulando por nuestras carreteras.

En consecuencia, el 57,5% de los turismos eléctricos matriculados en 2019 se destinaron a flotas, llegando a las 5.779 unidades, lo que equivale al 56,4% más si lo comparamos con las matriculaciones realizadas hasta diciembre del pasado año.

En base a ello, tanto Ganvam como Aedive abogan por medidas de corte fiscal que ayuden a las empresas a seguir apostando por la electrificación de su flota, centradas en que la deducción en el rendimiento en especie para vehículos corporativos eléctricos puros sea de al menos el 50% o que aquellos modelos cuyo precio antes de IVA supere el techo establecido para las ayudas puedan computar con el máximo coste establecido.

Sánchez sentencia que «solo si se impulsa el eléctrico en el canal de empresa, se acelerará su implantación en el parque y, por su alta tasa de renovación, se generará una oferta de usados que ayudará a acercarlo al particular a un precio más asequible», acercándose a la situación de híbrido que, según esta experta, «se ha popularizado, en la medida en la que se ha hecho un habitual de las flotas». No hay que olvidar que las matriculaciones en este campo llegaron en 2019 a las 7.427 unidades, lo que supone un aumento del 30,5%.

Predicar con el ejemplo

Al hilo de todo ello, el director general de Aedive, destaca la importancia que entraña contar con unas Administraciones Públicas capaces de tomar las riendas en la ejemplaridad de la descarbonización del transporte con la transformación de sus flotas, y todo ello «en un arranque de década que debe significar el compromiso de los gobiernos estatal, regionales y locales por adecuar sus propuestas climáticas a sus actuaciones». Concluye Pérez de Lucía con la solicitud de