EMT Madrid dejará de emitir 21.300 toneladas de gases invernadero hasta 2022

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La Empresa Municipal de Transportes de Madrid, en virtud del contrato vigente con el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), ha aprobado la primera verificación de reducción de gases invernadero relativa al año 2019. De cara al horizonte de 2022, la empresa municipal seguirá cumpliendo su compromiso por la sostenibilidad y la lucha por el cambio climático en el marco del Proyecto Clima.

Tras la primera certificación realizada este mismo mes de mayo por un organismo privado y fedatario público independiente, EMT ha alcanzado el objetivo marcado en 2019, en la línea de la lucha contra el cambio climático y de acuerdo con los planes municipales vinculados a Madrid 360. Ante la Oficina Española de Cambio Climático (perteneciente a MITECO), EMT presentó el año pasado su proyecto titulado “Estrategia de movilidad urbana sostenible de EMT Madrid: sustitución de la flota de autobuses por tecnologías alternativas”.

El contrato entre EMT y MITECO contempla la venta de créditos de carbono (reducciones verificadas de CO2) por parte de la empresa municipal a dicha administración en el marco de los denominados Proyectos Clima del Fondo de Carbono para una Economía Sostenible (FES-CO2), destinados a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Estos Proyectos Clima han sido concebidos para marcar una senda de transformación del sistema productivo español hacia un modelo bajo en carbono. El sector del transporte, concretamente, es uno de los llamados “sectores difusos”, es decir, sectores no sujetos al régimen europeo de comercio de derechos de emisión.

Alternativas al diésel

La incorporación paulatina de las tecnologías híbridas, eléctricas y el uso extendido del GNC en los autobuses de Madrid –como alternativas al diésel– está contribuyendo a una importante reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, objetivo clave que persigue este contrato entre ambas partes. En los próximos dos años, EMT proseguirá con la incorporación de estas nuevas tecnologías avanzadas para la sustitución de sus últimos autobuses de propulsión diésel – su presencia en las calles de Madrid es cada vez menor – por vehículos ‘eco’, es decir, autobuses propulsados por sistemas poco o nada contaminantes.

En la actualidad, el Gas Natural Comprimido (GNC) sigue siendo la opción más utilizada en la flota de autobuses de EMT: alrededor de un 73% de los vehículos son propulsados por este combustible, que representa un importante ahorro económico y ambiental. Reduce las emisiones de CO2 hasta un 30%, no emite partículas sólidas y reduce la contaminación acústica.

Además, la flota municipal cuenta con un total de 76 autobuses eléctricos y 48 híbridos en la actualidad. También, por primera vez en Madrid, se estrenaba hace algunos años un nuevo sistema de carga por inducción eléctrica, que está funcionando en la línea 76 de EMT con éxito. Se trata de la primera ruta convencional cuyos vehículos recargan baterías en ambas cabeceras de línea durante la prestación del servicio.

Se calcula que, en el caso del compromiso que ha suscrito EMT, la reducción de emisiones por consumo de combustibles fósiles (además de las que se producen durante la combustión de estos) podría equivaler a algo más de 21.300 toneladas entre 2019, fecha de la firma del contrato, y 2022. Si el precio de cada tonelada de CO2 está establecido, por parte de esta Oficina de Cambio Climático, en 9,70 euros (más IVA), en dicho periodo los ingresos totales de EMT por la venta de sus créditos de carbono ascenderán a más de 207.000 euros.